viernes, junio 30, 2006

IV. LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA



El termino de este conflicto trajo consigo consecuencias y modificaciones a los tres países involucrados, es decir a Chile, Perú y Bolivia.
1.Consecuencias en Chile:

•Durante el transcurso de la Guerra del Pacífico, el progreso de Chile no se vio interrumpido; por el contrario, la guerra estimuló el desarrollo de la economía industrial, lo que contribuyó al financiamiento del Ejército en campaña. Terminado el conflicto, Chile consolidó su presencia en el norte del país al aumentar su territorio, convirtiéndose en el país más importante de Latinoamérica en las costas del Pacífico. Gracias a la expansión de su territorio, logró valiosas riquezas naturales que impulsaron la actividad económica del país.
•Durante la presidencia de José Manuel Balmaceda (1886-1891), los principales ingresos de nuestro país provenían básicamente de la industria salitrera; sin embargo, el mercado internacional era muy inestable en este sentido. Por lo mismo, Chile debía intentar estabilizarlo estableciendo un equilibrio entre la oferta y la demanda, algo no muy fácil si pensamos que la industria del salitre se encontraba totalmente bajo el control de los ingleses, los que solo buscaban beneficio personal.
•Es así como el gobierno -una vez terminada la guerra- se dedicó a planear la forma de reconstituir la propiedad de la industria del salitre y explotarla en beneficio nacional. Entre 1884 y 1886 se realizó una alianza entre los productores para reducir la producción, ya que en ese entonces el mercado se encontraba bastante saturado.
•Sin embargo, esto no dio resultado y la provincia de Tarapacá reinició su actividad productiva, logrando un gran auge junto a la provincia de Antofagasta. A raíz del mismo auge de las salitreras, muchos individuos emigraron de sus hogares para venir a Chile, entre los que se contaron trabajadores del Chile central, Bolivia y Perú, ingenieros y técnicos de Europa y comerciantes.
•La inmigración fue tan grande que la población de Antofagasta pasó de 5.384 habitantes en 1875, a 21.213 diez años más tarde, y la de Tarapacá, de 39.255 a 45.086, en el mismo período.
•Por otro lado, los aranceles sobre el salitre beneficiaron ampliamente la construcción de nuevas obras públicas, como puertos y ferrocarriles, obras sociales y refuerzos para las fuerzas armadas.
•También, una vez finalizada la Guerra del Pacífico se incrementaron el cultivo de trigo en el sur y la vitivinicultura en el centro, y las empresas industriales de producción de bienes de consumo se expandieron.
•Finalmente, y gracias a los créditos recibidos por su buena reputación, Chile modernizó sus principales ciudades, los servicios de sanidad y la educación, y realizó la construcción de grandes edificios.
2.Consecuencias en Perú:

•Al igual que Bolivia, Perú no tuvo un buen recuerdo de su paso por la Guerra del Pacífico, ya que su participación significó la derrota de sus fuerzas. A diferencia de Chile, que no detuvo su progreso durante la guerra, Perú sufrió grandes divisiones sociales; por un lado estaban los campesinos indígenas, y por el otro, los terratenientes, creándose fuertes pugnas entre ellos.
•Por otra parte, las principales exportaciones del país habían sido el guano, el salitre y el azúcar; sin embargo, el bloqueo de Chile a todo el territorio donde se producían, durante la guerra, había dejado al Perú en la ruina.
3.Consecuencias en Bolivia:

A diferencia de nuestro país, la Guerra del Pacífico constituyó para Bolivia uno de los episodios más dramáticos de su historia. Su ejército fue totalmente derrotado, lo que le significó la pérdida del único territorio con salida al mar que poseía. Desde ese entonces, y hasta el día de hoy, el no tener acceso al mar ha significado un problema para esta nación.
•Además, el territorio que perdió a manos de Chile le significó un gran deterioro en su economía, debido a la pérdida del salitre, por lo que su crecimiento distó mucho del auge que vivió nuestro país.
•Por otro lado, aunque Bolivia pudo haber crecido gracias a la producción de plata, las variaciones en el precio de este metal impactaban fuertemente en la economía de esa nación, teniendo su mayor crisis en 1900, cuando su valor colapsó en el mercado internacional. Así, el estaño ocupó el lugar de la plata, como consecuencia del agotamiento de las minas europeas de este metal, momento a partir del cual los capitales provenientes del viejo continente, Estados Unidos y Chile compitieron con los capitalistas bolivianos por el control de las minas de estaño.